jueves, 20 de noviembre de 2008
Me rindo porque meriendo
"Aunque esté todo perdido, siempre queda molestar". Lo leí en una pintada en alguna fachada madrileña hace ya tantos años... Y desde entonces suelo recurrir a aquella frase para explicar por qué todavía sigo pegándome cabezazos contra todo lo que no me gusta, aunque ello perjudique seriamente mi salud mental y económica. Así que ahora que parece que para buscar trabajo en este querido y maltratado oficio del periodismo se hace necesario tener otro inútil y desperdiciado espacio en este basurero de la blogosfera, izo mi bandera blanca e inicio un nuevo espacio de refunfuñe para, al menos, tratar de molestar un poquito. Agradecido.
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